HERNIAS

Una hernia discal es como su propio nombre indica una herniación o salida del contenido del interior del disco vertebral (núcleo pulposo gelatinoso) hacia el exterior comprimiendo diferentes estructuras nobles como los nervios o raíces nerviosas.

A medida que la economía y la fuerza de trabajo se mueven de una economía basada en la manufactura a una economía basada en servicios, los empleos basados ​en sedentarios han aumentado. El trabajador sedentario es más estacionario y menos activo.

Los factores que más predisponen a patología discal son la edad, la genética, el tabaquismo y la carga física ocupacional. Y de estos factores, el que más, la genética parece ser el que despunte según estudios realizados en gemelos.

            De hecho, según estudios el paso del tiempo implica una mayor degeneración a nivel discal, degeneración facetaria y espondilolistesis. Pero esto no implica que todas las personas con más de 40 – 50 años se quejen o les imposibilite funcionalmente su espalda. El factor desencadenante son los malos hábitos desarrollados anteriormente. (FIGURA 1). 

            (Figura 1). Discos intervertebrales en pacientes asintomáticos.

Por tanto, no todo paciente que en una prueba radiológica reciba su diagnóstico de lesión discal debe operarse porque así lo indican las pruebas. De hecho, otros estudios investigan la recuperación de un paciente operado de una lesión discal y de los pacientes que no reciben operación. Los resultados obtenidos indican que tanto los pacientes tratados quirúrgicamente como los no quirúrgicos mejoran con el tiempo.

Las herramientas con las que contamos para prevenir y paliar la sintomatología en caso de que exista (ya que que haya una lesión del tipo que sea, no es consecuentemente motivo de dolor y viceversa). Que haya dolor de algún tipo no nos indica que haya una lesión) son crear una atmósfera sana de hábitos saludables, empezando por lo evidente: evitar alcohol, tabaco, drogas o tóxicos de algún tipo…

De este modo, incluso una buena higiene tanto bucal como de aseo nos podría prevenir de la aparición de hernias. ¿Y esto como puede ser os preguntaréis? Se ha visto en recientes estudios que ha pesar de que históricamente se ha asociado el dolor lumbar crónico a la degeneración discal, se asocia esta degeneración a una infección bacteriana subclínica crónica, es decir, una infección por bacterias de baja virulencia cuyos síntomas pueden pasar desapercibidos, concretamente se habla de una evidencia microscópica en el tejido discal de “Cutibacterium acnés o Propionibacterium acnés” (P.acnes), una bacteria anaeróbica que reside en la piel, boca, tracto intestinal y conducto auditivo externo de los humanos. Por tanto, una de las conclusiones a la que nos lleva estos estudios, es la importancia de prevenir las infecciones periodontales, alteraciones de la piel y del tracto intestinal, para así evitar la proliferación bacteriana. Todo ello pasa por mantener una microbiota intestinal en buen estado, con una correcta alimentación y hábitos de vida saludables, como el descanso o la práctica habitual de ejercicio físico. Y dentro de este contexto, la evidencia científica nos dice que reducir el número de comidas diarias, y practicar ayunos intermitentes, son herramientas potentes para mejorar la inflamación de bajo grado que provoca una microbiota alterada.

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